Paisajes urbanos - Escenas urbanas cotidianas
Las ciudades nunca duermen, y esta galería tampoco. Aquí encuentras desde esquinas fotografiadas al amanecer hasta versiones alternativas de metrópolis que solo existen en pixels. No hace falta viajar lejos para descubrir algo nuevo: a veces basta con mirar tu propia calle desde otro punto de vista.
Hay imágenes tomadas con cámara en mano, callejeando sin rumbo fijo. Otras nacieron en software de inteligencia artificial, donde las normas de gravedad y arquitectura se doblan un poco. Verás rascacielos que brillan de forma extraña, plazas vacías que parecen sacadas de otro tiempo, callejones con luces de neón que quizá nunca existieron. Y también fotos reales de lugares donde la gente pasa todos los días sin fijarse demasiado.
La idea es mostrar ese contraste. Por un lado, el hormigón y el asfalto tal como son. Por otro, cómo podría verse una avenida si la luz cayera de otra manera o si los colores fueran más intensos. A veces cuesta distinguir qué es real y qué no, y eso está bien. Al final, todas las imágenes cuentan algo sobre cómo vivimos rodeados de cemento, cristal y acero.
No todas las tomas son de grandes capitales. Hay pueblos que crecieron demasiado rápido, barrios en transformación, zonas industriales que tienen su propio ritmo. Lugares donde lo viejo convive con lo nuevo sin ponerse de acuerdo. Donde una pared desconchada comparte espacio con un edificio recién estrenado.
La fotografía urbana y la generación digital se llevan mejor de lo que parece. Ambas buscan capturar momentos, aunque unas veces el momento existió de verdad y otras solo en la imaginación de un algoritmo. Lo importante es que todas estas imágenes te hacen mirar dos veces. Te obligan a detenerte en detalles que normalmente ignorarías: una sombra rara, un reflejo en un charco, el modo en que las farolas iluminan una calle desierta.
Si vives en ciudad, reconocerás sensaciones. Si no, verás por qué tanta gente elige el ruido y el movimiento constante. O por qué otros prefieren inventarse ciudades que no existen, donde todo funciona diferente y el cielo puede tener el color que quieras.