Copa de vino y bokeh: cuando el desenfoque construye la imagen

Fotografía artística de copa de vino vacía con reflejos dorados y bokeh de luces cálidas desenfocadas al fondo

El cristal transparente de la copa captura la calidez de luces dispersas en el fondo, mientras los reflejos dorados bailan sobre su superficie. Esta fotografía explora el bokeh como elemento compositivo, donde la copa de vino se convierte en protagonista de un juego visual entre nitidez y desenfoque controlado.

Fuentes luminosas y su comportamiento
Las manchas circulares que rodean el cristal no son casuales. Provienen de puntos específicos de iluminación situados detrás del plano focal, dispersados intencionalmente mediante una apertura amplia del diafragma. Los tonos anaranjados y amarillos intensos sugieren luz artificial cálida, probablemente tungsteno o LED con temperatura de color baja. Esa decisión altera por completo la atmósfera: si fueran fuentes frías, el ambiente resultaría distante. Aquí, en cambio, hay cercanía.

El objeto como ancla visual
Todo gravita alrededor de la copa. Su posición centrada y la nitidez concentrada en el borde superior del cáliz generan un punto de apoyo inmediato para la mirada. El resto queda relegado: ni el pie completamente definido ni el fondo con información reconocible compiten por atención. Se trata de una jerarquía construida desde la óptica, no desde el contenido. La copa manda porque está enfocada, no porque sea inherentemente más interesante que las luces tras ella.

Configuración tras la toma
Una focal larga o media, combinada con apertura generosa —probablemente f/2.8 o inferior— permitió aislar el sujeto y transformar cada fuente de luz en círculo suave. La distancia entre cámara y copa debió ser corta, lo suficiente para aprovechar la profundidad de campo reducida sin perder definición en las zonas clave. No hay nitidez desperdiciada: cada milímetro cuenta cuando trabajas con márgenes tan estrechos. El ISO, bajo, mantiene el grano controlado pese a la escasa luminosidad directa sobre el cristal.

Lo que queda fuera de foco
El desenfoque no es decorativo. Funciona como contexto implícito: hay vida más allá del objeto, luces encendidas, quizá gente, música, movimiento. Pero todo eso permanece sugerido, nunca explícito. Los círculos rojizos y rosados aportan variedad cromática sin interrumpir la paleta dominante. Son detalles secundarios que enriquecen sin saturar. Si estuvieran enfocados, competirían; difuminados, acompañan.

Distribución de pesos visuales
La copa ocupa el tercio inferior derecho, ligeramente desplazada del centro absoluto. Ese pequeño sesgo introduce tensión sutil: no es simetría perfecta ni composición completamente libre. El equilibrio depende también de cómo los círculos de luz llenan el resto del cuadro, distribuyendo masa visual sin formar patrones reconocibles. No hay líneas dominantes ni diagonales forzadas, solo acumulación orgánica de elementos luminosos que rodean al protagonista sin aplastarlo.

Más allá de la técnica aplicada
La elección de desenfocar no responde únicamente a limitaciones ópticas o estéticas. Es una declaración sobre qué importa. En esta fotografía, importa el cristal como filtro de luz, como superficie que recibe y devuelve color. Importa la separación entre planos, la sugerencia de profundidad sin necesidad de mostrarla toda. Y sobre todo, importa que lo nítido sea suficiente para anclar la imagen mientras lo borroso abre la interpretación. No todo necesita estar claro para comunicar algo con precisión.



Detalles que profundizan en el tema de esta imagen.

📸 6 aspectos sobre el efecto bokeh en fotografía 🔍

1️⃣ Origen del término japonés
La palabra bokeh deriva del japonés "boke" que significa desenfoque o difuminado. Fue adoptada por la comunidad fotográfica occidental en los años noventa para describir la calidad estética del desenfoque en una imagen, especialmente la forma en que las lentes renderizan las zonas fuera del plano focal.

2️⃣ La forma de las láminas del diafragma
Los círculos de luz desenfocados adoptan la forma de la apertura del objetivo. Las lentes con diafragmas de más láminas producen círculos más suaves y redondeados, mientras que aquellas con menos láminas generan formas poligonales. Algunos fotógrafos modifican sus objetivos con plantillas personalizadas para crear bokeh con formas específicas como corazones o estrellas.

3️⃣ Bokeh suave versus bokeh duro
La calidad del bokeh se clasifica según la transición entre zonas enfocadas y desenfocadas. Un bokeh suave presenta bordes difuminados y transiciones graduales, considerado más agradable estéticamente. El bokeh duro muestra bordes definidos y puede resultar visualmente distractivo, dependiendo de la construcción óptica del objetivo utilizado.

4️⃣ Aberraciones cromáticas en zonas desenfocadas
Algunos objetivos producen halos de color alrededor de los puntos de luz desenfocados, especialmente verdes o púrpuras. Estas aberraciones cromáticas pueden añadir carácter a la imagen o considerarse defectos técnicos, según la intención creativa del fotógrafo y el contexto de la toma.

5️⃣ La distancia focal influye notablemente
Los teleobjetivos generan bokeh más pronunciado que los angulares con la misma apertura, debido a su menor profundidad de campo. Un objetivo de 85mm a f/1.8 producirá círculos de luz más grandes y desenfoque más marcado que un 35mm configurado idénticamente, incluso manteniendo la misma distancia relativa al sujeto.

6️⃣ Bokeh artificial mediante software
Las cámaras de smartphones modernos simulan el efecto mediante algoritmos que identifican planos y aplican desenfoque digital. Aunque eficaz en muchos casos, este método carece de las características ópticas naturales como la forma específica de los círculos de luz o las aberraciones cromáticas que producen las lentes físicas.


¿Qué elemento de esta fotografía te resulta más atractivo: el cristal nítido o las luces desenfocadas del fondo?

Autor: Wifredo Llimona
Id: F00384

Comentarios

Entradas populares